Respaldados en la recomendación 91/2019 de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), familias afectadas con la contaminación de las montañas de escoria en Ávalos solicitaron el apoyo de las y los diputados de Morena para que se cumplan las remediaciones.

El área de comunicación de la Fracción Parlamentaria de Morena informó lo anterior a través de un boletín de prensa.

Durante bastantes años las y los habitantes de esa zona ubicada al sur de la ciudad de Chihuahua han padecido afectaciones en su salud, principalmente cáncer en niñas y niños, enfermedades renales y malformaciones.

Lo anterior debido a la presencia de 26 metales pesados en la zona contaminada, en dónde se construyó el fraccionamiento Rinconada Los Nogales.

Las familias afectadas por esta problemática solicitaron el apoyo del coordinador de los asesores de la bancada de Morena en el Congreso del Estado, Víctor Quintana Silveyra, para que gestione ante las autoridades federales, estatales y municipales el cumplimiento a las recomendaciones de la CNDH, entre las que se encuentran atención médica y la reubicación de las familias que habitan en la zona, ya que día con día están expuestas al riesgo de enfermarse o de qué se agraven los padecimientos ya adquiridos.

Gracias a la intervención de las y los integrantes de la fracción parlamentaria de Morena se dio un primer encuentro de las familias afectadas con representantes de SEMARNAT y SEDATU.

En esa reunión acordaron establecer una mesa de trabajo con las autoridades del Gobierno estatal y el Ayuntamiento de Chihuahua.

Los terrenos donde se construyó el fraccionamiento Rinconada Los Nogales fueron adquiridos por el Gobierno del Estado en junio del 2003 y posteriormente vendidos a una empresa inmobiliaria.

El Gobierno municipal realizó el cambio de uso de suelo, autorizó la construcción de vivienda y el Instituto de la Vivienda del Estado de Chihuahua realizó la primera etapa del fraccionamiento.

El Laboratorio de Calidad del Aire del Centro de Investigación de Materiales Avanzados SC (Cimav) monitoreó el área en 2014 y registró altas concentraciones de arsénico, cadmio y plomo, los cuales representan un riesgo para la salud de las personas.