A nombre del Movimiento Estatal de Mujeres, Imelda Marrufo invitó a la gobernadora María Eugenia Campos, así como al funcionariado estatal, municipal y federal, no solo del Ejecutivo, también del Legislativo y Judicial, a que cumplan las recomendaciones de la Alerta de Violencia de Género.

Les exhortó a que piensen en el cumplimiento profundo de lo que toca transformar: la discriminación contra las mujeres. “La discriminación tiene componentes profundos porque se perpetúa en las instituciones y en la sociedad. Sin embargo, toca al Estado intervenir con claridad y sin simulación”, resaltó.

Imelda Marrufo participó en la ceremonia donde instalaron el Grupo Interinstitucional e Interdisciplinario para dar Seguimiento a la Alerta de Violencia de Género (GIM). Encabezaron la reunión la gobernadora y Fabiola Alanís, titular de la Comisión Nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (Conavim)

“La postura que expresaré a continuación forma parte de un diálogo constante con mis compañeras de las organizaciones de la sociedad civil integrantes del Movimiento, como defensoras y feministas”, indicó.

Como integrante del GIM, conformado por instituciones, Gobierno, personas de la academia, los órganos autónomos de derechos humanos, la Oficina del  Alto Comisionado y la sociedad civil, Imelda Marrufo invitó a las instituciones presentes para que su mirada sea marcada por el diálogo y el análisis para dar seguimiento a la Alerta en los cinco municipios de Chihuahua, teniendo como marco los estándares internacionales de derechos humanos de las niñas y mujeres.

“Les recuerdo que la Corte Interamericana de Derechos Humanos instó a las instituciones del Estado Mexicano a generar las modificaciones de jure o de facto en las leyes y reglamentos, en las políticas públicas que fueran obstáculo para los derechos de las mujeres”, hizo ver.

Recordó que la Corte Interamericana, al emitir su resolución, lo hace desde una vocación transformadora: “Se pronuncia claramente para que al acatarla se hiciera con una perspectiva que pusiera en el centro a las víctimas y sus garantías de no repetición”.

Imelda Marrufo aclaró que el Movimiento de Mujeres de Chihuahua y las organizaciones que lo integran, son diversas y plurales. “Tenemos distintas historias, nuestro contexto nos han trastocado, nuestra causa se empeña en transformarlo, partiendo de una cultura que desmonte la subordinación y las formas de violencia, incluida la perpetradas por las instituciones”.

La historia ha mostrado cómo, a pesar que han querido ocultar información, la realidad pone al descubierto los cuerpos desnudos de las mujeres tirados en basureros, indicó y mencionó el caso de Rosita, niña que el pasado 30 de septiembre no pudo escapar, fue violentada sexualmente por adolescentes de 15, 16, 17 años y una vez asfixiada, la tiraron como a tantas otras.

El Movimiento tiene un reconocimiento nacional por su permanente defensa de derechos, puntualizó y detalló el activismo en las últimas décadas:

Las organizaciones estuvimos en aquellas mesas que convocara el exgbernador Patricio Martínez y Patricia Espinoza de INMUJRES aquel mes de septiembre del 2002 en Ciudad Juárez, ante las exigencias para atender el feminicidio que acabábamos de nombrar.

Hicimos la guardia de honor a Marisela Escobedo en las puertas de Palacio de Gobierno.

Estuvimos con las madres de víctimas acompañando el viaje de la campana “Ni una Más” que nace de un símbolo de impunidad y toca para exigir justicia. La campana que recorrió la mitad del país, desde México hasta Ciudad Juárez.

Hemos dialogado con todas las comisionadas para atender la violencia, desde Guadalupe Morfin Otero, hasta la más reciente comisionada. Con la mayoría siempre el diálogo fue constante, frecuente y respetuoso.

Nos sentamos con representantes de la Oficina de la Alta Comisionada de Derechos Humanos en México.

Hemos construido con la academia intensos debates y con muchas otras también, como algunas integrantes de este grupo.

Somos esas que tomamos la CEDH hace 14 años en Juárez. Las mismas que reconocemos la solicitud de Alerta para los cinco municipios del estado de Chihuahua que interpuso Néstor Armendáriz, ombusdperson estatal.

Somos aquellas que valoramos a la CNDH cuando emitió la recomendación 44/98, que se convirtió en un instrumento parteaguas en la exigencia de justicia

Somos todas ellas.

Las que protestamos con pancartas ante el Gobierno del Estado que acaba de concluir como aquella vez en Ciudad Juárez, que nos pronunciamos públicamente ante la lentitud de las dependencias estatales para que se hiciera justicia.

Las organizaciones que le reconocemos al gobernador saliente que empeñara su palabra de tener reuniones periódicas con nosotras para ver la agenda de derechos, no sólo él, sino con su gabinete. Tuvimos avances y quedaron muchos pendientes, debe ser porque tardó mucho en realizarse esa mesa de diálogo y 18 últimos meses ya no le alcanzaron.

Imelda Marrufo lamentó cuando las autoridades han gobernado desde una visión partidaria, para denostar la lucha de las mujeres: “Nos llaman panistas, perredistas, priìstas, ahora quizá seremos morenistas. Con algún nombre nos bautizarán, de acuerdo a cuanto partido se conforme, incluso como parte de un movimiento nacional. No falta quien nos considera cómplices de los neoliberales o conservadoras”.

Con toda esa historia, con todo ese aprendizaje, estamos en esta mesa para construir, teniendo como base que la Alerta es un mecanismo de respuesta urgente e inmediata, resaltó.

Invitó a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos a que las acciones de cumplimiento de la Alerta sigan la mirada de la vocación transformadora, que piense más allá de la información que pueda ser insumo para escribirlo en un informe, que las acciones sean cimientos para que la violencia contra las niñas y mujeres no se repita.

Le pidió a la gobernadora que se pregunte si los perfiiles que ubica en cada área de prevención a la violencia y acceso a la justicia son los adecuados para cimentar su Gobierno, en un proceso que aporte a la transformación.

Le pidió también que revise los presupuestos que se destinarán para el cumplimiento de la Alerta. Que esté pendiente de las acciones que se realizan para cumplir, de manera que sus operadores no le mientan.

“Gobernadora, somos una ciudadanía crítica porque entendemos el rol de los contrapesos en un Estado democrático. Sabemos reconocer cuando se avanza, cuando se trabaja con responsabilidad, las instituciones que están presentes aquí lo han palpado”, indicó y enfatizó: “Nos congratulamos porque el Grupo de Trabajo y las diversas agencias de Naciones Unidas reconozcan el papel que como sociedad civil tenemos en el proceso de seguimiento al cumplimiento de la Alerta. Siempre tendremos a   las mujeres víctimas de violencia en el centro, lo asumimos con responsabilidad y aportaremos nuestra expertiz para ello”.