“Larga es nuestra lucha de acompañamiento a familiares con personas desaparecidas. Somos parte de la gran tragedia nacional: Más de 90 mil desapariciones en México”.

Así se expresa Gabino Gómez, responsable en el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (CEDEHM) de Chihuahua del área 3D: Personas Desaparecidas, Personas Defensoras de Derechos Humanos y Personas Desplazadas, al mostrar los murales que están pintando para recordar a las personas desaparecidas.

A su juicio, la sociedad tendría que estar indignada. “Pero no es así, si acaso escuchamos expresiones lastimeras como: Pobre gente, tal vez les pase por la mente “eso no me pasará a mí”, en el mejor de los casos, cuando no, la descalificación: En algo andarían. La sentencia fácil y cómoda”.

Por ello, expresa Gabino, nos empeñamos en que recuperemos la memoria, que la sociedad se sensibilice. “Estos hechos injustos no queremos que se olviden”.

Desapariciones que por largo tiempo fueron invisibles, hasta que salimos a la calle con las y los familiares a exigir: Presentación con vida, justicia, verdad, reparación y medidas de no repetición. Ha sido un largo camino y no fue fácil recorrerlo, puntualiza.

“Cuando iniciamos, teníamos que escondernos para realizar nuestras reuniones, las autoridades negaban el problema, fuimos estigmatizados, calumniados y victimizados. Gracias a la tenacidad de las familias y al acompañamiento de las organizaciones sociales y los organismos internacionales, hoy logramos que se reconozca”, recuerda.

Desde el CEDEHM el objetivo de este trabajo es que, a través del arte y el trabajo colectivo, se aumente la conciencia pública sobre las desapariciones en Chihuahua, el impacto para sus familias y la comunidad en general, indica Gabino.

“Creemos que impulsar políticas públicas suficientes y adecuadas para la búsqueda de las personas desaparecidas, así como para el acceso a la justicia y reparación integral, es una labor a la que deben sumarse más personas para evitar que estos hechos sigan ocurriendo, porque las personas desaparecidas nos faltan a todas y todos”.

El CEDEHM impulsó acciones de memoria en espacios públicos a través del arte y el trabajo colectivo con las familias, para promover la conciencia pública y la participación.

Gabino informa que el proyecto de memoriales en Chihuahua, Cuauhtémoc y Parral inició como un sueño y hoy es una realidad, Gracias al Colectivo Tomate, jóvenes artistas sensibles y comprometidos que plasmaron en muros de tres ciudades el dolor y la esperanza de muchas familias que tienen el corazón roto, que tienen en su casa una silla vacía, que viven una eterna tortura, hoy nos entregan hermosos murales para recordarle a la sociedad y a sus autoridades la gran deuda histórica por la ausencia de su ser querido y la falta de justicia.

“Gracias a COMEX por un México Bien Hecho, empresa sensible y responsable que ha aportado su capacidad de comunicación y esos bellos colores para que estos murales reflejen el sentir y la esperanza de las familias con personas desaparecidas”.

Agradece también a USAID por el financiamiento en el marco del proyecto para búsqueda de justicia por las personas desaparecidas, a las autoridades del Gobierno del Estado, a las Presidencias Municipales de Cuauhtémoc y Parral por facilitar espacios públicos para los murales.

“En contextos de graves violaciones a los derechos humanos estos murales constituyen un legado de resistencia en la lucha para que las desapariciones forzadas no queden impunes, ni en el olvido”.

Estos murales conmemoran a las víctimas, nos cuestiona, nos invita a una reflexión sobre la indiferencia, la complacencia y la impunidad, expresa Gabino.

“Es un símbolo de dolor y sufrimiento, pero también de amor, unidad, resistencia, memoria, esperanza, si de esperanza, en que se mantenga viva la indignación y se termine con la tolerancia social”.

¡Vivos se los llevaron! ¡Vivos los queremos! ¡Hasta encontrarte¡¡