De enero a junio de este año, Chihuahua se colocó como el tercer estado del país con más homicidios dolosos de mujeres y como el segundo estado con la tasa más alta por el delito de violación, informó Fabiola Alanís Sámano, comisionada nacional para Prevenir y Erradicar la Violencia contra las Mujeres (CONAVIM), durante la Declaratoria de Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres en Chihuahua.

A continuación el mensaje completo de la funcionaria:

Desde la Comisión Nacional para la Prevención y Erradicación de la Violencia Contra las Mujeres, reconocemos su esfuerzo y compromiso a favor de las mujeres y las niñas de este gran, histórico y desafiante estado.

Hoy es un día muy importante para Chihuahua, para el Movimiento de Mujeres de este estado y para las mujeres del país.

Hoy declaramos la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres para cinco municipios: Chihuahua, Ciudad Juárez, Cuauhtémoc, Guadalupe y Calvo e Hidalgo del Parral y lo hacemos con la convicción de que el Estado Mexicano tiene una deuda histórica con las mujeres víctimas y las sobrevivientes de la violencia feminicida en Chihuahua.

Lo hacemos, reconociendo que hoy, a diferencia del pasado el Estado no es el problema, sino parte de la solución al fenómeno de la violencia por razones de género.

La Alerta que hoy se emite, tiene la virtud de conjuntar el esfuerzo de las instituciones locales y nacionales que compartimos la impostergable tarea de garantizar a las mujeres seguridad, libertad y justicia.

Lograr este objetivo para nada es sencillo porque tenemos que ir contra toda una historia, contra todo un tejido perverso de complicidades, omisiones y de injusticias, y principalmente contra la naturalización del hecho de dañar, violentar y quitar la vida a una mujer por el simple hecho de ser mujer.

El informe redactado por el Grupo de Trabajo que derivó de la investigación y la indagación de lo que ha ocurrido en Chihuahua, es verdaderamente revelador.

No sólo se retoma, sino que se insiste en la necesidad de justicia para las víctimas que sufrieron de la impune historia de los asesinatos de mujeres que iniciaron en 1993 en Ciudad Juárez, cinco de cada uno de ellos con un patrón sumamente violento, discriminatorio y trágicamente indescriptible.

En el diálogo con Rita Segato, Julia Monárrez y Marcela Lagarde encontramos por coincidencia el perfil de las víctimas: Mujeres pobres, jóvenes, morenas, mestizas, casi siempre trabajadoras de las maquilas.

Desde 1993 hasta el 2001, cuando se presentó el terrible hallazgo del Campo Algodonero, más de 270 mujeres de ese perfil ya habían sido asesinadas sólo en Ciudad Juárez, habían sido víctimas de la violencia feminicida.

Si se trata de comprender la esencia del fenómeno y su dimensión nacional es absolutamente indispensable remitirnos a Campo Algodonero que emitió la Corte Interamericana de los Derechos Humanos en el 2009.

Ese histórico documento fue el resultado de la lucha de las mujeres y las víctimas en la búsqueda de justicia, por eso nos emplaza, nos interpela, nos cuestiona y nos orienta en el tratamiento de la violencia feminicida.

Y tristemente, aun con esa emblemática sentencia las cosas no han cambiado, por el contrario, esta violencia sistemática se expandió a otros territorios de Chihuahua, como lo evidencia la investigación del Grupo de Trabajo, por eso quiero exponer sólo algunas cifras sobre este hecho:

Durante los últimos diez años, en los municipios de Ciudad Juárez, Chihuahua, Cuauhtémoc, Hidalgo del Parral y Guadalupe y Calvo se han asesinado a más de dos mil 400 mujeres; es decir, cada dos días una mujer ha sido asesinada, cada dos días una familia se enluta por la muerte violenta de una hija, una madre, una hermana.

Además, siete de cada diez mujeres y niñas en Chihuahua han sido víctimas de algún tipo de violencia, física, sexual, económica, patrimonial, psicológica o política, y esto ha ocurrido principalmente al interior de su hogar, pero también en sus centros de trabajo, en sus escuelas, en la calle, en el transporte público.

De enero a junio de este año, Chihuahua se colocó como el tercer estado del país con más homicidios dolosos de mujeres y como el segundo estado con la tasa más alta por el delito de violación.

Y también, en esta primera mitad del 2021, lamentablemente, Chihuahua es el estado del que más se recibieron llamadas de emergencia al 9-1-1 en todo el país, por casos de violencia contra mujeres, muchos de ellos relacionados con abuso sexual, hostigamiento sexual y violación.

Todas y todos debemos indignarnos por estas violencias que sufren las mujeres, todos los niveles de gobierno y el Estado Mexicano en su conjunto debemos responder positivamente para cerrar esta etapa tan violenta y tan indignante para el pueblo de Chihuahua.

Todas y todos debemos de asegurarles justicia a las mujeres víctimas y sobrevivientes, sin importar quién haya sido el agresor o que tan influyente sea o no en los negocios, en la política o en el gobierno.

Esta Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres que hoy declaramos tiene el objetivo de fortalecer nuestras capacidades institucionales de manera urgente, para que lleguemos a tiempo y evitemos las muertes violentas, para que evitemos la violación sistemática de los derechos humanos de las mujeres y para que logremos una vida digna, una vida plena para las mujeres y niñas de este estado.

Y nos proponemos lograr esto a través de la coordinación institucional entre el Gobierno de México, el Gobierno del Estado y los Gobiernos Municipales, en conjunto con la participación de la sociedad y del pueblo de Chihuahua, a través de diversas acciones específicas que van dirigidas a la prevención, seguridad, acceso a la justicia, a la atención y a la erradicación de la violencia contra las mujeres y las niñas.

En esta Cuarta Transformación de la vida pública del país, encabezada por nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador, tenemos el objetivo de atender a quien más lo necesita, de atender las causas que generan la violencia, por ello, estamos aquí con Ustedes, con el respaldo de todo el Gobierno de México para lograrlo.

Hoy es el momento de que cerremos filas por las mujeres de Chihuahua y del país.

Hoy es el momento de reivindicar a las víctimas y a todo el movimiento de mujeres, que ha logrado visibilizar para todo el mundo la violencia sistemática de la que todas podemos ser víctimas, que ha luchado porque se reconozca este tipo de violencias por razón de género como violencia feminicida y que ha logrado que se reconozca el asesinato de mujeres por el simple hecho de ser mujeres como un feminicidio.

A ellas, a las víctimas, a sus familiares, a los movimientos de mujeres, a las académicas y activistas, como Marcela Lagarde y Julia Monárrez, les debemos todo el esfuerzo y el compromiso para que en esta nueva etapa del país, logremos erradicar de fondo ese fenómeno.

Porque en la razón y en la memoria perdure el recuerdo de Maricela Escobedo, de Claudia Ivette González, de Esmeralda Herrera Monreal, de Laura Berenice Ramos Monárrez, de Gladys Janeth Fierro, de Silvia Rivera Morales, de Elizabeth Castro García, de Olga Carrillo y de cientos de mujeres y niñas que ya no están con nosotros.

Seguimos avanzando porque queremos una vida libre de violencia para las mujeres en el país.