César Duarte y personas allegadas a él no se esperaron a que Maru Campos asumiera la gubernatura de Chihuahua para mostrar el poder que tendrán en la nueva administración.

Envalentonado, el exgobernador presume su triunfo y lanza amenazas desde la cárcel norteamericana donde se encuentra recluido desde hace un año.

A través de su abogado Juan Carlos Mendoza Luján, Duarte Jáquez se atreve a afirmar que no está en la cárcel. Asegura que su detención es provisional y que pronto estará en libertad.

Reta a Javier Corral Jurado. Señala que no obedece ningún acto de autoridad del Gobierno estatal, que la Secretaría de la Función Pública no ha podido acreditar acciones ilegales en su contra y que su detención obedece a venganza y odio.

Seguro de que obtendrá su libertad, advierte que habrá consecuencias jurídicas de tipo civil, penal y administrativo en contra de todos los funcionarios que contribuyeron en su detención, a la que califica como “vendetta personal encarnizada”.

El titular de la Consejería Jurídica de Gobierno del Estado, Jorge Espinoza Cortés, salió a desmentir a Duarte: “No han ganado nada y no van a ganar nada, sólo están generando cortinas de humo”.

Recuerda que la defensa de Duarte Jáquez ha perdido 21 amparos en contra de órdenes de aprehensión y un amparo en contra de la orden que sustenta la extradición a México.

Sostiene que el exgobernador se encuentra recluido en una cárcel de máxima seguridad en Miami Florida, donde es tratado como cualquier otro reo, sin privilegios.

Afirma que la defensa de Duarte Jáquez ha perdido todo: amparos, bienes, ranchos y la libertad de su cliente, quien se encuentra preso en una cárcel vertical de Miami, en una celda de cuatro por tres metros, donde no tiene beneficio alguno.

Como prueba, recuerda que el exgobernador acudió esposado y con uniforme de color azul cielo a todas las audiencias.

Puede que Espinoza Cortés tenga razón y que Duarte Jáquez sólo recurra al “show mediático”, pero más allá del show, exhibe fuerza y poder. Está envalentonado. Sabe que si lo extraditan cuando Maru Campos sea gobernadora tendrá ventajas.

Ya las tiene y las exhibe. Los hilos del Duartismo se asoman en Palacio, en el Equipo de Transición de la gobernadora electa. Con Lilia Merodio no podían estar mejor representados.

El acercamiento de Maru Campos con la familia de Jesús Manuel Esparza Flores, titular de la Auditoría Superior durante el gobierno de Duarte, también va diciendo por dónde se están haciendo los amarres.

Esparza Flores es uno de los primeros que cayó como resultado de la Operación Justicia que impulsó Javier Corral. Está preso desde junio de 2017, acusado de evasión fiscal. La denuncia involucra a su esposa y a una hija, quienes supuestamente recibieron cerca de seis millones de pesos. El exauditor enfrenta 13 delitos y para resarcir el daño al erario público le exigen 30 millones de pesos.

Maru Campos se reunió recientemente con una hija de Esparza Flores, quien presumió la foto en Face con un afectivo mensaje: “Me dio mucho gusto verte Maru Campos”

Pero la buena suerte de Duarte Jáquez no es segura. Quizá esa es la razón del “show mediático”. Su extradición está en puerta, puede ocurrir antes de que termine la administración de Corral Jurado. Fue uno de los temas que trató el gobernador con el presidente López Obrador.

Al tiempo.