Autoridades locales y federales activaron una cédula de búsqueda para José “N”, alias “El Chueco”, por el delito de homicidio calificado ocurrido en Cerocahui, Chihuahua.

Se trata del presunto responsable de los asesinatos de dos sacerdotes y un guía de turistas, así como del secuestro de cuatro personas.

De acuerdo con las investigaciones, se le ha visto en las regiones de Cerocahui, Bahuichivo, Porochi, Poblado Rodeo y Urique, en esa entidad.

Por acuerdo del Gabinete de Seguridad Nacional fue desplegado un operativo especial para su búsqueda, en coordinación con autoridades estatales y municipales.

Para cualquier información relacionada con José “N” está disponible el número 089 Denuncia Anónima.

Las autoridades ofrecen cinco millones de pesos de recompensa para quien entregue información que lleve a la captura de “El Chueco”.

A petición de la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, el Instituto Nacional de Migración (INM) emitió una alerta migratoria a nombre de José “N” para evitar que se sustraiga de la acción de la justicia al estar imputado por varios delitos, incluido el homicidio de tres personas, dos de ellos, sacerdotes jesuitas, en Cerocahui, Chihuahua.

Se verificará e informará a las autoridades respectivas sobre los movimientos de ingreso-salida de la persona mencionada, a través de los 194 puntos de tránsito internacional del territorio nacional, aéreos, marítimos y terrestres.

Como se sabe, el martes 21 de junio fueron asesinados los jesuitas Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar, así como de Pedro Palma Gutiérrez, guía de turistas, en Cerocahui, comunicad enclavada en la Sierra Tarahumara, crimen que no sólo estrujó e indignó a México, sino a la comunidad internacional.

De acuerdo a los reportes policiacos, presuntamente los asesinó Noriel Portillo “El Chueco”, quien, además, se llevó sus cuerpos, mismos que fueron localizados el miércoles.

A través de un comunicado nacional, la Compañía de Jesús condenó el asesinato de sus integrantes.

Texto íntegro del comunicado:

Los jesuitas de México, con profundo dolor, denunciamos el homicidio de nuestros hermanos Javier Campos Morales y Joaquín César Mora Salazar, que ocurrió el lunes 20 de junio adentro del templo de Cerocahui, Chihuahua.

Condenamos estos hechos violentos, exigimos justicia y la recuperación de los cuerpos de nuestros hermanos que fueron sustraídos del templo por personas armadas.

También demandamos que de forma inmediata se adopten todas las medidas de protección para salvaguardar la vida de nuestros hermanos jesuitas, religiosas, laicos y de toda la comunidad de Cerocahui.

Hechos como éstos no son aislados. La Sierra Tarahumara, como muchas otras regiones del país, enfrenta condiciones de violencia y olvido que no han sido revertidas. Todos los días hombres y mujeres son privados arbitrariamente de la vida, como hoy fueron asesinados nuestros hermanos.

Los jesuitas de México no callaremos ante la realidad que lacera a toda la sociedad. Seguiremos presentes y trabajando por la misión de justicia, reconciliación y paz, a través de nuestras obras pastorales, educativas y sociales.

Al denunciar lo ocurrido hacemos notar también el dolor que vive nuestro pueblo por la violencia imperante y nos solidarizamos con todas las personas que padecen esta misma situación, sin que su sufrimiento suscite empatía y atención pública.

Confiamos que los testimonios de vida cristiana de nuestros queridos Javier y Joaquín sigan inspirando a hombres y mujeres a entregarse en el servicio a los más desprotegidos.

También la Diócesis de la Tarahumara la mentó el asesinato y exigió justicia.+

Comunicado de la Diócesis:

Con profunda tristeza y dolor lamentamos la muerte inocente del padre Javier Campos, del padre Joaquín Mora y del laico que desgraciadamente perdió la vida junto con ellos en Cerocahui.

Cualquiera pudiera decir que estuvieron en el lugar y en el momento equivocados. Sin embargo, no ha sido así, ya que ambos sacerdotes estaban cumpliendo con su deber de ayudar y socorrer física y espiritualmente a una persona que estaba perdiendo la vida.

Acribillados en el mismo templo, sin mas defensa que la fe en ese Dios al que sirvieron durante 50 años como sacerdotes. No conformes con matarlos, los asesinos se han llevado sus cuerpos, sufriendo la misma suerte de tantos desaparecidos, dejando estela de dolor, tristeza e indignación en todos los que los queremos y quisiéramos rendirles el homenaje que se merecen con exequias de cuerpo presente.

Aun consternados y afligidos por estos hechos, solicitamos la oración de todos los creyentes y pedimos a nuestras autoridades cumplan con su trabajo de encontrar a los responsables y hacer justicia. No solamente a ellos, sino a todos los que han sido víctimas en esta ola de terror y miedo en estos últimos diez años. También les exigimos la recuperación de los cuerpos que fueron sustraídos del templo parroquial.

El Gobierno federal también emitió un comunicado a través del Gabinete de Seguridad Nacional y la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), donde lamentan y condenan los hechos ocurridos en Cerocahui, Chihuahua, donde perdieron la vida los sacerdotes jesuitas, Javier Campos y Joaquín Mora.

Las instituciones informaron que ya está identificado el responsable de los crímenes y continúan con la investigación para dar con su paradero y no permitir la impunidad.

Por instrucciones del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, desde el primer momento se estableció comunicación con las autoridades locales para acordar la coordinación y apoyo que permitan la aprehensión y esclarecimiento del caso, todo en el marco de la política de Cero Impunidad del Gobierno de México, indica el comunicado.