El Movimiento Estatal de Mujeres de Chihuahua hizo un emotivo reconocimiento a la feminista, defensora de derechos humanos, Luz Estela Castro Rodríguez, mejor conocida como Lucha Castro.

La ceremonia se llevó a cabo en el museo Casa Redonda, donde se dieron cita las integrantes del Movimiento y también de otras organizaciones cercanas a Lucha, como El Barzón, Vendedores Ambulantes, Alianza Sierra Madre y otras.

Lucha Castro tiene orígenes apaches, anarquistas y revolucionarios en la cuenca baja del Río del Carmen, en San Lorenzo, Villa Ahumada y Ejido Benito Juárez, tierra agreste donde se forja el carácter de las y los chihuahuenses.

Se casó con Luis Aragón Arvizo, también abogado. Procrearon a Larissa, Liliana, Laura y Luis Jesús, actualmente tienen cuatro nietos y cuatro nietas, quienes les alegran la vida.

Lucha Castro es una teóloga feminista y abogada, defensora de derechos humanos que en los últimos treinta años ha representado legalmente de manera gratuita a víctimas de violaciones a derechos humanos: feminicidio, trata, tortura, desaparición forzada e involuntaria, violencia familiar y sexual, así como personas exiliadas y defensoras en riesgo, sentando precedentes a favor de las víctimas en los tribunales nacionales e internacionales, como la sentencia del Caso Alvarado de la Corte Interamericana.

A inicios de los años noventa del siglo pasado inició en Chihuahua la insurgencia campesina contra la usura bancaria. La problemática se extendió a la clase media alta y al ser afectada su familia, Lucha coincidió con el movimiento Barzonista que se integró con personas de izquierda y de derecha, prominentes ganaderos y empresarios, con campesinos y vendedores ambulantes, con las y los maestros defraudados por las financiadoras sindicales.

No hubo movimiento social en el estado que no contara con la solidaridad y acompañamiento de El Barzón Chihuahua, lo mismo para defender una vivienda, el derecho al trabajo, el salario y la educación, que para luchar contra la militarización, las mineras depredadoras del medio ambiente, los tratados comerciales y los productos transgénicos que afectan al campo mexicano.

En 1997 las Mujeres Barzonistas se incorporaron, junto con otras organizaciones y personas, a la denuncia que realizaba Esther Chávez Cano por los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez.

A fines de 2001, ante el hallazgo de ocho cuerpos de mujeres en un Campo Algodonero, el colectivo se transformó en Mujeres de Negro, quienes hicieron la campaña Ni una Más, grito que se escuchó en todo el mundo.

El movimiento visibilizó el feminicidio, denunció la impunidad, propuso leyes, políticas públicas, presupuestos, memoriales e instituciones como el Centro de Justicia para las Mujeres en Chihuahua.

A la par, en 2002, con madres de mujeres desaparecidas y asesinadas de Ciudad Juárez y Chihuahua, Lucha cofundó Justicia para Nuestras Hijas, donde promovió por primera vez en el país el ejercicio de la coadyuvancia, logrando la participación directa de las madres de las víctimas y sus abogadas en las carpetas de investigación y en los juicios. Amnistía Internacional documentó el trabajo.

 El feminicidio tiene su origen en la violencia que ejercen las parejas contra mujeres que denuncian o deciden poner límites a relaciones violentas o machistas. Se requiere atención expedita y protección a las mujeres en situación de violencia para evitar su muerte.

En 2005 Lucha decidió con sus compañeros del Barzón, Alma Gómez, Minerva Maese y Gabino Gómez fundar el Centro de Derechos Humanos de las Mujeres, cuyo trabajo se centra en la litigación estratégica, acompañamiento psicosocial y el empoderamiento de las mujeres en situación de violencia, para fortalecer, a través de la coadyuvancia y la socialización del derecho, sus capacidades en el ejercicio de sus derechos en el activismo judicial en México y, por otro lado, la capacitación a las y los funcionarios públicos para que estén en condiciones de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos.

En 2006 coordinó los trabajos para incorporar, desde la legislación, los derechos de las mujeres y la perspectiva de género, acorde con los estándares internacionales, en el sistema penal acusatorio de Chihuahua, el primero en América Latina.

En el 2013 fundó Mukira, Género, Justicia y Buenas Prácticas, A.C. En el 2016 confundó la Alianza Ciudadana por Chihuahua, colectivo de personas defensoras de derechos humanos que exigían la dignificación de la política como instrumento de la democracia participativa y un Gobierno ciudadano, plural e incluyente.

En 2008, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos les otorgó medidas cautelares a todas las integrantes del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres y en 2013 la Corte Interamericana de Derechos Humanos decretó Medidas Provisionales a favor de Lucha Castro.

Ha sido nominada para recibir varios premios: en 2003 “Mujer del Año” de Ciudad Juárez. En 2011 el Premio Internacional de Derechos Humanos de la Asociación Pro Derechos Humanos de España.

En el 2014 Lucha Castro fue una de las quince mujeres convocadas para conmemorar los veinte años de la Convención Belém do Pará, por el Comité Interinstitucional de Equidad de Género del Poder Judicial de la Federación, entre ellas la ministra Olga Sánchez Cordero y la doctora Jacqueline Peschard.

En 2015 Lucha fue nombrada Embajadora por la empresa Discovery Chanel. En 2016 la revista GQ la distinguió como “Mujer Inspiración del año”. La revista “Quien” la seleccionó como una de las 50 personas que mueven a México. Y la Universidad Autónoma de Chihuahua le otorgó la presea “Al mérito Universitario 2016”.

Front Line Defenders escogió a México, a Chihuahua y al CEDEHM para realizar su primera historia gráfica sobre las y los defensores de derechos humanos. La lucha: la historia de Lucha Castro y los Derechos Humanos en México. El libro fue presentado en varias ciudades de México, Estados Unidos y Europa y fue utilizado en algunas escuelas secundarias y una Normal Rural para promover la formación ciudadana y prevenir la violencia. 

Del 2017 al 2019 fue consejera ciudadana del Consejo de la Judicatura del Poder Judicial de Chihuahua, la primera mujer nombrada en ese órgano colectivo

En 2020 participó en el documental de Netflix “Las tres Muertes de Marisela Escobedo”, ofreciendo su testimonio como abogada de la víctima.

Lucha vive actualmente en Barcelona, en donde ha escrito el libro: “Una Lucha Colectiva. Testimonios” y estudia una Maestría de Conocimiento, Arte e Interioridad. Durante la ceremonia Lucha estuvo conectada vía Zoom. Emocionada agradeció el reconocimiento.

El Movimiento Estatal de Mujeres de Chihuahua le otorgó un reconocimiento como una Mujer Destacada.

La placa que Lucha recibió en Barcelona dice: “Gracias Lucha por tu presencia valiente, rebelde, fructífera y amorosa”